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Claves para entender el acuerdo nuclear con Irán: ¿Qué implica que EEUU se haya retirado?

Cómo se llegó al pacto, qué establece y qué sigue después. En esta nota, te lo explicamos

El acuerdo nuclear de Irán con las potencias mundiales enfrenta su desafío diplomático más grande hasta el momento, ya que el presidente Donald Trump retirará a los Estados Unidos del acuerdo.

¿Qué es el acuerdo nuclear y por qué enfrenta críticas hoy?

En su parte central, el acuerdo de 2015 impone restricciones al programa nuclear de Irán que hacen imposible que este país produzca una bomba, a cambio del levantamiento de la mayoría de las sanciones de EE.UU. e internacionales contra el acuerdo, aunque este tiene una serie de límites temporales.

Según sus términos, Irán solo puede mantener un stock de 300 kilogramos de uranio poco enriquecido, comparados con los 100.000 kilogramos de uranio altamente enriquecido que tuvo alguna vez. Irán solo puede enriquecer el uranio al 3,67 por ciento, que se puede usar para alimentar un reactor aunque está muy por debajo del 90 por ciento necesario para producir un arma. El acuerdo también limitó la cantidad de centrífugas que Irán puede operar y las restringió a un modelo más antiguo y más lento.

Irán también reconfiguró un reactor de agua pesada, por lo tanto, no podía producir plutonio y acordó convertir su planta de enriquecimiento en Fordo, bien excavada en la profundidad de la ladera de la montaña, en un centro de investigación. Otorgó más acceso a los inspectores de la Agencia Internacional de Energía Atómica y estableció un sistema que les permite a los observadores de la ONU inspeccionar otras plantas.

A cambio, las potencias mundiales levantaron las sanciones económicas abrumadoras que habían apartado a Irán de la banca internacional y el negocio mundial del petróleo. Se le permitió a Irán hacer compras de aeronaves comerciales y hacer otros tratos comerciales. También descongeló miles de millones de dólares que Irán tenía en el exterior.

Sin embargo, el acuerdo, no impide directamente que Irán evalúe o lance misiles balísticos. También tiene una serie de fechas de vencimiento desde entonces. En 8 años y medio, por ejemplo, Irán puede comenzar a evaluar hasta 30 centrífugas más avanzadas, una cantidad que puede aumentar en gran medida dos años más tarde.

Quince años después del acuerdo, las restricciones sobre el enriquecimiento de uranio iraní y el tamaño del stock terminaron.

Técnicos iraníes explican detalles de un equipo a un clérigo durante una muestra de energía atómica en 2006 en la universidad de Qom.

Después de 15 años

Durante el término del acuerdo, Irán está limitado a un nivel en el cual no puede producir una bomba y, si el acuerdo se desintegra hoy, los expertos dicen que necesitarían al menos un año para construir una. Si Irán viola el acuerdo, inmediatamente se pueden volver a imponer las sanciones.

Después de pasados los 15 años, Irán podría tener una variedad de centrífugas avanzadas listas para operar y los límites sobre el stock habrán desaparecido. Entonces, podría lanzarse completamente a producir uranio altamente enriquecido. Por supuesto, Occidente también estaría libre de intentar de dar rienda suelta nuevamente a las sanciones.

Los arquitectos y defensores del acuerdo dicen que la idea es aumentar el diálogo y la confianza durante los 15 años intermedios y negociar una extensión o un nuevo acuerdo. Argumentan que acuerdos posteriores pueden enfrentarse a otras cuestiones destacadas entre Irán y Occidente.

Reunión en 2016 entre el secretario de Estado John Kerry y su par iraní Mohammad Javad Zarif, en Viena, Austria.

“El peor de todos los acuerdos”

El acuerdo nuclear marcó el logro más grande de política exterior del presidente Barack Obama. Trump, quien llamó al acuerdo “un desastre” y “el peor de todos los acuerdos”, ha trabajado para deshacer mucha de la agenda doméstica y exterior de Obama.

Trump critica el acuerdo por no incluir el programa de misiles balísticos de Irán o el apoyo de Teherán a grupos como Hezbollah en Líbano y su ayuda, el combatido presidente sirio Bashar al Assad. También criticó el hecho de que venzan los términos del tratado. Dijo que el acuerdo “le dio a la dictadura de Irán un sustento político y económico”.

El primer ministro israelí Benjamin Netanyahu, durante mucho tiempo un halcón sobre Irán, también criticó el tratado. Buscando asegurar el retiro de Trump, dio una conferencia de prensa la semana pasada alegando que “Irán mintió” acerca de sus ambiciones de armas nucleares en la década de 2000. Pero la información que compartió parecía coincidir con la que la AIEA ya reportó acerca del programa de Teherán.

Mientras tanto, en Irán, muchos dicen que no han visto los beneficios económicos que el presidente Hassan Rouhani dijo que fluirían a partir del acuerdo. El pueblo se ha visto golpeado por la inflación ascendente, fogoneando protestas en todo el país en diciembre y enero.

Benjamin Netanyahu denuncia las “mentiras” de Irán sobre sus intenciones nucleares.

De átomos para la paz a amenazas de guerra

El programa nuclear de Irán realmente comenzó con la ayuda de Estados Unidos. Bajo el programa “Átomos para la paz”, Estados Unidos suministró un reactor de prueba que entró en funcionamiento en Teherán en 1967, bajo el gobierno del Sha Mohammad Reza Pahlevi. Esa ayuda terminó una vez que la Revolución Islámica del 1979 derrocó al sha.

En la década del ´90, Irán expandió el programa, incluyendo la compra de un equipo a A.Q. Khan, el padre del programa nuclear en Pakistán, que ha producido un arsenal. Entre sus actividades, Irán “puede haber recibido información de diseño” para una bomba e investigó detonadores explosivos, de acuerdo con la AIEA. Para agosto de 2002, los servicios de inteligencia de Occidente y un grupo opositor iraní revelaron una planta nuclear oculta en la ciudad central de Natanz.

Hasta el día de hoy, Irán niega que su programa nuclear tuviera una dimensión militar.

Iraníes celebran en julio de 2015, en las calles de Teherán, el acuerdo alcanzado con la comunidad internacional.

Conversaciones y sanciones

A comienzos de los años 2000, Gran Bretaña, Francia y Alemania lanzaron negociaciones nucleares con Irán. Para octubre de 2003, Irán suspendió el enriquecimiento de uranio. Aunque lo retomó nuevamente en 2006 bajo la línea dura del presidente Mahmoud Ahmadinejad. Las potencias mundiales impusieron sanciones abrumadoras de la ONU que apartaron a Teherán de la economía global.

EE.UU., bajo la administración de Obama, comenzó conversaciones secretas con Irán en Omán después de que el presidente Hassan Rouhani, un moderado relativo, asumió su cargo. Irán y las potencias mundiales finalmente lograron el Plan de Acción Conjunto y Completo, o el acuerdo nuclear en 2015.

¿Qué es lo próximo que sucederá?

Tras la salida del acuerdo por parte de Estados Unidos anunciada recientemente por Donald Trump, se espera que las naciones europeas traten de mantener el acuerdo conjunto. Irán probablemente mantendrá su crítica a los EE.UU., pero probablemente no saldrá del acuerdo, dados sus intereses comerciales.

Sin embargo, una retirada de Estados Unidos debilita la mano de Rouhani en la política iraní y fortalecerá potencialmente a los partidarios de la línea dura.

Por Jon Gambrell, de Associated Press

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