Medio ambiente

8 de agosto: Feliz día internacional del gato

Aprende un poco más de los siameses

Origen: El gato siamés aparece en un manuscrito con fecha de 1350 en el antiguo reino de Siam (actual Tailandia). Sin embargo, no llegó al Reino Unido hasta el siglo XIX donde fue exhibido en el Crystal Palace de Londres y a Estados Unidos en 1890.

Familia real tailandesa: En sus orígenes, el gato siamés fue una mascota muy amada por la familia real tailandesa. De hecho, el rey y su familia tenían de forma exclusiva, en palacio, varios ejemplares y los consideraban de carácter puro y sagrado por su color blanco.

Portador de espíritus: En la antigüedad, cuando una persona de alto rango fallecía en el reino de Siam, se colocaba un gato siamés cerca de su cuerpo porque se pensaba que el animal recibía el espíritu del finado. El felino se convertía en el guardián del difunto y pasaba a vivir en un templo rodeado de lujo.

Siamés tradicional vs. siamés moderno: El gato siamés tradicional o thai es más pequeño, redondeado y compacto que el moderno, mucho más esbelto. El tradicional presenta una cara más redondeada con un hocico más corto y orejas rectas no excesivamente grandes mientras que el rostro del siamés moderno es más afilado y sus orejas son de mayor tamaño. Los ojos de ambos siameses son diferentes: los del thai están ligeramente rasgados y los del moderno muy rasgados, casi oblicuos.

Peso: El gato siamés macho suele pesar entre 4 y 5 kilos y la hembra entre 2,5 y 3 kilos.

Gato muy activo: El gato siamés es un felino muy activo por lo que habrá que dedicar tiempo a jugar con él. Si se queda solo en casa y se aburre, es muy probable que haga travesuras.

Cariñoso, hablador y sociable: Cariñoso con todos los miembros de la familia y sociable con las personas, el gato siamés busca la compañía de sus dueños, disfruta jugando con ellos y, aunque no lo entendamos, emite una gran variedad de maullidos para comunicarse con nosotros. ¡Es muy parlanchín! Si no le haces caso, se deprimirá. Odia la soledad y no soporta la indiferencia.

Color: El cuerpo del gato siamés es más oscuro en las zonas donde la temperatura corporal es menor, es decir, en patas, cola, cara y orejas. Esta característica se debe a un gen térmico que hace que los pigmentos se fijen en puntos más fríos. El resto de su anatomía tiene una coloración clara. Cuando nacen, los gatitos son totalmente blancos debido a la alta temperatura del cuerpo de la madre.

Sexualmente activo: El gato siamés es sexualmente muy activo, alcanza la madurez sexual muy pronto y puede tener camadas numerosas. El celo de este felino es muy intenso y se caracteriza por maullidos especialmente escandalosos y marcajes.

Tags
Mostrar más

Artículos relacionados

Agregue un comentario

Su dirección de correo no se hará público. Los campos requeridos están marcados *

Close